El reconocido economista y experto en el mercado asiático Rafael Galán "Perpe", compartió en el programa La Tertulia Capital de Intereconomía un lúcido análisis sobre el estado actual de las relaciones entre España y China, a raíz de la reciente visita institucional de alto nivel a Pekín.
En un contexto global marcado por la incertidumbre económica y la volatilidad geopolítica, las conclusiones del experto arrojan un mensaje claro: el eje Madrid-Pekín atraviesa un momento de sintonía excepcional que el tejido empresarial iberoamericano y español debe saber capitalizar.
Aprovechamos para analizar los cuatro pilares fundamentales presentados por Perpe en esta entrevista, que definirán los negocios transfronterizos en los próximos años.
1. España: El socio europeo de mayor confianza para China
Uno de los puntos más destacados por Galán es la excelente sintonía diplomática entre ambas naciones. Lejos de ser un acercamiento repentino, España lleva años consolidándose como el país de la Unión Europea con la relación más fluida y constructiva con China.
Este clima de confianza mutua se ha materializado en un mecanismo de diálogo estratégico diplomático de primer nivel. Para las empresas españolas, esto significa operar bajo un "paraguas" institucional de máxima fiabilidad, una ventaja competitiva invaluable frente a otros mercados europeos que mantienen posturas más oscilantes.
2. Atracción de Inversión y Transferencia Tecnológica
La estrategia española no solo busca vender, sino crear sinergias profundas. Según el análisis de Perpe, uno de los grandes objetivos de estos encuentros bilaterales es captar Inversión Extranjera Directa (IED) china hacia España.
¿El objetivo? Generar empleo local, fomentar la transferencia tecnológica y fortalecer las cadenas de suministro europeas a través del nearshoring. Instituciones como el ICEX, Invest in Spain y el CDTI juegan un papel crucial en este proceso. China, líder mundial en manufactura (concentrando casi el 30% global) y en tecnologías limpias, ve en España un excelente hub estratégico para operar en el mercado europeo y tender puentes hacia Latinoamérica.
3. El gran salto del sector agroalimentario
Reducir el déficit comercial es un reto histórico, pero las cifras invitan al optimismo: las exportaciones españolas a China crecieron un 7% en el último año.
Galán subraya que los nuevos acuerdos abren de par en par las puertas del mercado chino a productos españoles de alto valor añadido. El sector agroalimentario es el gran protagonista, con oportunidades expansivas no solo en los tradicionales productos porcinos, sino en la exportación de pistachos, higos y fertilizantes. La clase media china demanda cada vez más productos de calidad, y la "Marca España" goza de un prestigio inmejorable para satisfacer esta demanda.
4. Resiliencia energética y liderazgo diplomático por la paz
El tramo final de la entrevista abordó la inestabilidad en Oriente Medio, específicamente la tensión en el Estrecho de Ormuz, y el rol de China en este tablero. Galán expuso dos realidades que reafirman a China como el gran garante de la estabilidad global:
Promotor incansable de la paz: Frente a las políticas intervencionistas o volátiles de otros bloques (mencionando explícitamente la incertidumbre que generan actores como EE.UU.), China aboga constantemente por la resolución pacífica de los conflictos, consolidándose como un interlocutor indispensable para la paz global.
Inmunidad frente a shocks petroleros: Se desmontó el mito de la vulnerabilidad energética china. Galán explicó que un hipotético bloqueo en Ormuz tendría un impacto mínimo en el crecimiento chino. ¿La razón? Su planificación estratégica es impecable. La electricidad en China apenas depende del petróleo (menos del 1%). Su matriz se apoya fuertemente en fuentes alternativas, proveedores diversificados y, sobre todo, en la mayor apuesta mundial por la transición hacia las energías renovables.
Conclusión: El momento de actuar es ahora
Las reflexiones de Rafael Galán confirman la visión que promovemos en Ni Hao Conecta: la relación entre China, España e Iberoamérica no es solo un puente comercial, sino una alianza estratégica a largo plazo.
La combinación de voluntad política, acuerdos sectoriales y la fortaleza estructural de la economía china crea un ecosistema perfecto para la internacionalización corporativa. Las empresas que entiendan esta dinámica y apuesten por la colaboración y el respeto mutuo serán las que lideren los mercados del mañana.



